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Cambiar los "NO", por las oportunidades

Josefina Trogolo, estudiante de 4° año de la carrera de "Psicopedagogía"

En el marco de la historia de la humanidad, han existido diferentes modelos respecto a la educación y los parámetros de normalidad, enfatizando hoy en la "inclusión" y en la "integración", esta última, como estrategia de la primera.

“No, vos no porque lo vas a hacer mal”. “No, vos no porque no entendés”. “No, vos no porque no podés”. “No, vos no porque no sabés”. “No, ¡¿qué hacés?!”. “Así, no”. ¡No, no y más “no”!

Acaso, ¿no le produjo una sensación de negativismo, de rechazo, de “mala onda” al leer este primer párrafo? Imagínese, entonces, cómo se debe sentir una persona a la que le remarcan constantemente sus deficiencias, su discapacidad o su dificultad porque no responde a la norma, al sistema, a lo esperado.

Durante la historia de la humanidad, incluso desde sus comienzos, diferentes paradigmas surgieron al momento de tener que conceptualizar y limitar parámetros entre lo normal y lo anormal, entre salud y enfermedad.

Y como usted sabe o se imagina, quizás, la escuela es un espacio en donde se explicita la diversidad.

Fue a mediados del Siglo XX que se introdujo en el ámbito educativo el paradigma sobre la "integración". El mismo sostiene que aquellas personas que presentan alguna dificultad o discapacidad, pueden integrarse a la escuela de nivel o común, pero teniendo que adaptarse al sistema a través de diferentes estrategias, modificaciones o apoyaturas.

Sin embargo, no fue hasta fines del siglo XX, como efecto de un progreso social, que aparece el paradigma de la "inclusión"  el cual defiende, como principio, que es el sistema quien se debe adaptar a las personas con dificultad o discapacidad, utilizando como estrategia a la a la "integración".

Enhorabuena, este último modelo abarca no sólo el ámbito de lo educativo, sino, que se extiende a todos aquellos en los cuales esté implicado el ser humano y su diversidad; diversidad que todos somos y tenemos. Diversidad en las capacidades o habilidades, en la forma de pensar, hacer y comunicarse, diversidad en las características biológicas y físicas, en las emociones y diversidad de contexto: lugar en el que crece, se desarrolla y aprende cada persona.

Se propone, desde aquí, mirar al de al lado desde lo que sí puede hacer, desde lo que tiene y es, admirar sus formas, sus intereses, sus habilidades y animarlo a la consecución de sus objetivos. “Yo por el otro, y el otro por mí”.

Y sí, seguramente todos tengamos dificultad o alguna discapacidad con respecto a otro o a un otro, pero no es motivo de violencia. Es motivo de oportunidad, motivo de solidaridad, motivo de respeto, aprecio y valoración a la diversidad. Diversidad, que enriquece, enaltece y dignifica a la humanidad.

“Inclusión sos vos cuando abrazás. Inclusión sos vos cuando mirás con amor. Inclusión sos vos cuando ves en las diferencias, oportunidad”


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