info@fastasf.edu.ar 03564 424556 / 427854

El desafío de integrar la diversidad

Paulina Wallberg, estudiante de 4° año de Psicopedagogía

Integración educativa, un desafío que aún tiene un largo camino por recorrer

Hoy en día, en Argentina, Inclusión e Integración escolar, son palabras que resuenan continuamente entre la población. Es común oír hablar de “un mundo más inclusivo”, de “igualdad de derechos”, de “un nuevo paradigma educativo”, etc. Pero, ¿realmente somos una sociedad inclusiva? Nuestro sistema educativo, ¿lo es?

Entendemos por inclusión educativa, una modalidad del sistema educativo que parte de la diversidad para favorecer el máximo desarrollo posible de todo el alumnado, y como un factor que enriquece a la comunidad en general.

La misma, implica múltiples beneficios, tanto para aquellos que poseen una discapacidad como para los que no, porque se aumenta la participación de todos los alumnos en el proceso de aprendizaje, sin hacer diferencias, y se fomenta el diálogo abierto, así como el respeto a todas las personas.

A pesar de sus múltiples beneficios, “no tenemos vacantes”, “Esta no es una escuela para su hijo”, son algunas de las frases que suelen escuchar los padres de niños que tienen alguna discapacidad o dificultad y quieren hacer valer el derecho a la educación que en la Argentina está amparado por la Constitución.

Esto demuestra que aún existen muchas barreras para la implementación de la integración, si bien es cierto que se ha avanzado mucho en la materia, por lo que hoy conocemos numerosas instituciones educativas que tienen entre sus alumnos a chicos con diferentes condiciones. Sin embargo, generalmente, éstos no están incluidos, y sabemos que “no alcanza con estar dentro de la escuela para aprender”. El sujeto integrado debe contar con los apoyos que necesite, y con el trabajo de docentes, directivos y especialistas, para que esta integración se de también a nivel social, dentro y fuera de la escuela.

Entre los múltiples obstáculos que dificultan la concreción de un sistema educativo que integre las diferencias en Argentina, podemos mencionar, la ausencia de la integración escolar como un contenido específico dentro de la formación docente en los profesorados, la insuficiencia de equipos interdisciplinarios para apoyar la integración, la mirada rígida y cerrada que, aún hoy, algunas organizaciones educativas tienen, las normas sociales, las barreras físicas en la estructura de las escuelas, que restringen la accesibilidad de los estudiantes con discapacidad, la falta de predisposición o interés por parte de los maestros para trabajar con personas con discapacidad, entre otras.

La superación de estas barreras requiere del trabajo y la participación de todos, por lo que debemos ayudar a que este cambio se concrete, creando así, un mundo más inclusivo, en donde todos seamos uno, y nadie sufra por discriminación ni exclusión por tener ritmos o formas de aprendizaje diferentes.


COMPARTIR

Facebook   WhatsApp