fastanivelsuperior@gmail.com 03564 424556 / 427854
Conocé más de nosotros

Nuestras novedades

En el recorrido académico que construye el estudiante hacia “el aprender a ser”, nos encontramos con la persona humana que desarrolla sus virtudes, cultivando su biografía en un sinnúmero de experiencias socioeducativas.

El mundo contemporáneo, nos presenta un estudiante que combina su rol, con múltiples experiencias socioeducativas y roles que en su vida cotidiana asume, además de estudiante es trabajador, esposo/a, padre, madre, hijo/a, etc.

Esa imagen de estudiante, no puede considerarse cabal si no conlleva el sentido de la vida, el porqué y el para qué del existir.

Solo se producirá la verdadera eficacia educativa, si se permite a ese estudiante orientar constructivamente, el tener, el poder y el saber, si le esclarece el porqué del sufrir y del morir, si le da razones y esperanzas para trabajar luchar y amar, tan solo entonces el estudiante percibirá la prioridad del hacerse sobre el hacer.

 La tarea nuclear de la educación consiste pues en perfilar, proponer y motivar esa concepción de estudiante, de modo que tales convicciones básicas resulten para los educandos la imagen conductora de su accionar en todo momento de la vida.

Ese estudiante actual, responsable, multifacético, comprometido con todos y todo, asume el deber moral de procurar su propio perfeccionamiento, es decir, su propia educación integral.

 Esto es así, en primer lugar, porque pese a sus flaquezas, la naturaleza humana tiende a la perfección. Pero también porque, como ser naturalmente social, el hombre está moralmente obligado a contribuir al bien común de la sociedad, mediante un aporte personal que en buena medida será proporcional a su propio perfeccionamiento y capacitación.

Dichas responsabilidades que asume el estudiante en todos sus ámbitos de acción, deseamos sean asumidas con verdadera alegría, viéndose en ellas la fuente de la propia felicidad y la mejor manera de prepararse para construir entre todos una sociedad más justa, fraterna y humana.

Leer Más

Desde un espacio de reflexión y articulación teórico-práctica, propuesto por la docente Psp. Botta Paula en el marco de la catedra Psicopedagogía Clínica, un grupo de alumnas han elaborado el siguiente artículo psicopedagógico:

La psicopedagogía se ocupa de todos los aspectos que están involucrados en el proceso de aprendizaje de la persona, lo cual es abordado de manera integral teniendo en cuenta lo educativo, la salud mental y el contexto sociocultural.

Frente a la situación de aprendizaje y su diversidad, la psicopedagogía se cuestiona: "¿Cómo se aprende? ¿Cómo es ese aprendizaje? ¿Qué lo condiciona? ¿Cómo se producen, reconocen y tratan las alteraciones? ¿Qué hacer para prevenirlas?". Al responder estas preguntas, siempre se consideran los obstáculos y las condiciones facilitadoras que contextualizan al sujeto.

El psicopedagogo se ocupa de prevenir, diagnosticar y tratar aspectos comprometidos del aprendizaje, como así también de la realización de proyectos y actividades de investigación tendientes a favorecer métodos, técnicas y recursos propios para su disciplina y para el bien de la sociedad. Sin embargo, en el imaginario social, muchas veces se cree que esta profesión sólo se vincula al aprendizaje en edad escolar y esto no es así, ya que el campo de abordaje, si tenemos en cuenta lo mencionado anteriormente, son numerosos los ámbitos de desempeño laboral, surgiendo diferentes orientaciones.

El psicopedagogo debe ir en pos de una buena salud mental que, en complemento con su propia formación profesional, su experiencia y su estilo personal, logrará un correcto desempeño del rol. Además, será importante que cuente con la supervisión necesaria y esté abierto al trabajo interdisciplinario.

La formación del psicopedagogo, así como requiere de la transmisión de conocimientos y teorías, también requiere de un espacio para la construcción de una mirada y una escucha psicopedagógica a partir de un análisis de su propio aprender; del propio proceso de aprendizaje. El terapeuta, es un testigo que legaliza la palabra del paciente. Alguien que con su escucha otorga valor y sentido a la palabra del que habla, permitiéndole organizarse, es decir, comenzar a entenderse, precisamente a partir de ser escuchado.

Como profesional, es fundamental encontrar lo original, lo particular, lo apasionante y lo propio de cada historia.

Leer Más
Facebook   WhatsApp